Un hombre murió y una mujer permanece internada en estado crítico tras un violento episodio ocurrido en un hotel alojamiento de la ciudad de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. La investigación intenta determinar qué sucedió dentro de la habitación donde ambos fueron hallados con heridas de arma de fuego.
La víctima fatal fue identificada como Gustavo Leonardo Lussa, de 54 años, quien falleció luego de permanecer dos días internado en el hospital San Martín. La mujer que lo acompañaba, Florencia Pisano, de 48 años, continúa hospitalizada en estado crítico con dos disparos en la zona de la boca.
El hecho se registró en la habitación número 10 del motel Torremolinos. De acuerdo con información policial, la pareja había ingresado al establecimiento el domingo cerca de las 23 a bordo de una camioneta Fiat Strada blanca.
La situación se descubrió a la mañana siguiente, alrededor de las 9, cuando un empleado del lugar escuchó ruidos que parecían disparos. Al acercarse a la habitación observó a la mujer salir envuelta en una toalla y con la boca ensangrentada. Al ingresar al cuarto encontró al hombre recostado sobre la cama con una herida de bala en la nuca. A su lado había un arma de fuego que luego fue secuestrada por la policía.
En ese momento, pese a la gravedad de sus heridas, la mujer todavía se encontraba consciente. Ambos fueron trasladados de urgencia al hospital.
Las cámaras de seguridad del hotel resultaron determinantes para la investigación inicial, ya que no registraron el ingreso ni la salida de otras personas de la habitación durante la estadía de la pareja. Además, durante la inspección realizada por los investigadores no se detectaron faltantes de objetos personales, teléfonos ni ropa, por lo que en principio se descartó un robo.
Fuentes del caso indicaron que Lussa y Pisano se conocían previamente y mantenían una relación. Los investigadores señalaron que no era la primera vez que se encontraban.
Los informes médicos confirmaron la gravedad de las lesiones. Lussa presentaba una herida de arma de fuego con ingreso en la región occipital izquierda y el proyectil alojado en la región frontal derecha. El disparo provocó una hemorragia intraparenquimatosa y un severo daño en el tronco cerebral. Pese a los intentos médicos por estabilizarlo, murió en la unidad de terapia intensiva.
Pisano, en tanto, presenta dos heridas de bala con proyectiles alojados en la fosa posterior y a nivel cervical, además de hemorragia cerebelosa izquierda y fracturas cervicales. Permanece intubada, sedada y con asistencia respiratoria mecánica.
El arma encontrada en la habitación será sometida a pericias balísticas en el marco de la causa judicial. Mientras tanto, la policía de Entre Ríos continúa reuniendo pruebas para reconstruir con precisión lo ocurrido y no descarta ninguna hipótesis. Entre las líneas de investigación se analiza la posibilidad de un homicidio seguido de un intento de suicidio.




