El mercado laboral en Mendoza volvió a mostrar señales de deterioro hacia el cierre de 2025. Según datos difundidos por el INDEC, durante el último cuatrimestre del año se registraron cerca de 35 mil personas desocupadas en el Gran Mendoza, lo que representa un incremento de alrededor de 10 mil casos en comparación con el mismo período de 2024.
De acuerdo con el informe, la población económicamente activa (PEA) se ubicó en unas 517 mil personas, con una tasa de desocupación cercana al 6,7%. Un año antes, ese indicador rondaba el 4,8%, lo que evidencia un crecimiento sostenido del desempleo en la región.
En términos absolutos, el aumento refleja que el mercado laboral no logró absorber la oferta de trabajadores, pese a que la cantidad de personas activas se mantuvo relativamente estable. Esta situación consolidó una mayor presión sobre el empleo en el principal aglomerado urbano de la provincia.
A nivel nacional, la tendencia es similar. El INDEC informó que en el cuarto trimestre de 2025 la tasa de desocupación alcanzó el 7,5%, lo que equivale a aproximadamente 1,6 millones de personas sin trabajo en los 31 aglomerados urbanos relevados.
El impacto de esta situación también se refleja en el cambio de prioridades sociales. Un relevamiento de la consultora Casa 3 muestra que el desempleo se ubicó entre las principales preocupaciones de la población, alcanzando el 15% de las menciones en febrero de 2026. Este indicador se posiciona detrás de la situación económica general (19%) y los bajos salarios (16%), desplazando a la inflación, que cayó al 3% tras haber liderado ampliamente el ranking en 2024.
Este cambio evidencia una preocupación más estructural vinculada al acceso al trabajo y al poder adquisitivo, en un contexto de desaceleración económica.
La desaceleración comenzó a evidenciarse a partir del tercer trimestre de 2025.
A pesar de que la tasa de actividad se mantuvo prácticamente estable, con una leve baja de 48,6% a 48,5%, mientras que la tasa de empleo descendió de 46,3% a 45,2%. Como consecuencia de esta dinámica, la desocupación aumentó de 4,8% a 6,7% en comparación interanual.
El escenario refleja un contexto económico más exigente que afecta a Mendoza y a otros aglomerados urbanos del país, y plantea la necesidad de seguir de cerca la evolución de los próximos meses, con la expectativa de que una eventual mejora en la macroeconomía nacional permita recomponer gradualmente los niveles de empleo.




