En una misión experimental prevista para el segundo trimestre de 2026, el INTA Mendoza-San Juan enviará semillas de quinoa al espacio con el objetivo de analizar su comportamiento en condiciones extremas y avanzar en el desarrollo de cultivos más resistentes.
El proyecto, que se lleva adelante en conjunto con la Fundación Orion Space Generation, busca someter el material biológico a entornos como microgravedad, radiación y temperaturas extremas, variables que no pueden reproducirse con exactitud en la Tierra.
Las semillas que formarán parte de la experiencia pertenecen a la variedad Morillos, resultado de más de una década de investigación científica en San Juan. Esta quinoa fue seleccionada por su alta resiliencia y su elevado valor nutricional, características que la convierten en un modelo ideal para este tipo de estudios.
Durante la misión, los científicos analizarán cómo responde la planta a condiciones hostiles, evaluando su capacidad de adaptación y supervivencia. La quinoa funcionará así como un organismo modelo para estudiar la tolerancia biológica de los cultivos frente a escenarios extremos.
Los resultados de este experimento podrían tener un impacto significativo tanto en la Tierra como en futuras misiones espaciales. Por un lado, permitirían desarrollar variedades agrícolas más resistentes a condiciones adversas como sequías, temperaturas extremas o suelos degradados.
Por otro, abrirían nuevas posibilidades en materia de seguridad alimentaria y producción de alimentos en contextos extremos, incluso en entornos fuera del planeta.
De este modo, la iniciativa posiciona a la región cuyana en la vanguardia de la investigación agroespacial, combinando ciencia, innovación y producción para enfrentar los desafíos de la agricultura del futuro.




