La provincia de Mendoza concretó una nueva incursión en el mercado de capitales local con una colocación de deuda en pesos que superó los $450 mil millones. La operación, enmarcada en el programa financiero 2026, se destacó por una fuerte demanda y por condiciones que el Gobierno calificó como favorables en comparación con otras jurisdicciones subnacionales.
El esquema elegido consistió en la emisión de dos series de títulos públicos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), un instrumento que permite indexar el capital a la inflación y que resulta clave para captar inversores institucionales.
Desde el Ministerio de Hacienda señalaron que el nivel de ofertas recibido permitió mejorar tanto las tasas como los plazos inicialmente previstos. Además desde la cartera aseguraron que la provincia logró financiamiento en condiciones más competitivas que otras administraciones provinciales.
La colocación se estructuró en dos tramos bien diferenciados:
Clase 1 (24 meses): se adjudicaron $296.967 millones, con una tasa del 7,99% anual y amortización íntegra al vencimiento, previsto para abril de 2028.
Clase 2 (36 meses): se colocaron $149.246 millones, con una tasa del 8,50% anual y un esquema de amortización en tres cuotas, con vencimiento final en abril de 2029.
Ambos instrumentos están indexados por CER, lo que implica que el capital se ajusta por inflación. En términos técnicos, esto traslada el riesgo inflacionario al emisor -en este caso, la Provincia- pero permite reducir el costo financiero inicial y hacer más atractiva la colocación para los inversores.
Según la información oficial, el objetivo central de la operación no es financiar nuevo gasto, sino refinanciar compromisos existentes y mejorar el perfil de vencimientos de la deuda. En la práctica, esto implica extender plazos y evitar concentraciones de pagos en el corto plazo, una estrategia habitual en contextos de restricciones crediticias.
El movimiento también busca recomponer la liquidez provincial tras un marzo exigente, en el que Mendoza afrontó pagos de deuda con recursos propios por más de 55 millones de dólares. Así, la colocación aparece como un mecanismo para reequilibrar las finanzas.
El uso de instrumentos atados a CER, además, confirma una tendencia consolidada en el mercado local: la preferencia por activos que ofrezcan cobertura frente a la inflación. El mecanismo es común en nuestro país ya que los inversores buscan cubrirse ante posibles oscilaciones de la economía.




