El presidente Javier Milei volvió a ratificar el rumbo económico de su gestión y defendió con énfasis su programa antiinflacionario durante el cierre del AmCham Summit 2026, organizado por AmCham Argentina en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Ante un auditorio compuesto por empresarios, inversores y referentes institucionales, el mandatario combinó diagnóstico económico, definiciones políticas y proyección de expectativas.
El eje central de su exposición fue la inflación, luego de conocerse el dato de marzo del 3,4%. Lejos de eludirlo, Milei lo abordó de forma directa: "Como odio a la inflación, voy a hablar de inflación", sostuvo, marcando distancia con lo que calificó como prácticas de la "política tradicional". En su análisis, atribuyó la suba a la caída de la demanda de dinero registrada en la segunda mitad del año pasado y a factores estacionales, particularmente en rubros como educación y alimentos, además del impacto del contexto internacional.
En esa línea, buscó transmitir previsibilidad hacia adelante: aseguró que el fenómeno inflacionario "se va a derrumbar" y que la economía retomará la senda de crecimiento. Este mensaje se inscribe en una narrativa que el Gobierno viene sosteniendo desde hace meses, basada en la consolidación del equilibrio fiscal, la restricción monetaria y un proceso de desregulación económica.
El Presidente también introdujo una lectura política del escenario reciente. Señaló que desde mediados de 2025 el país enfrentó "dos shocks de características descomunales", entre los que incluyó una corrida cambiaria y lo que definió como un "ataque feroz" de sectores de la política tradicional contra su programa económico. Según Milei, esos episodios, que en otros contextos habrían derivado en crisis más profundas, no lograron desestabilizar al Gobierno y, por el contrario, coincidieron con un respaldo electoral.
En términos técnicos, defendió la coherencia de su esquema macroeconómico. Afirmó que la política monetaria no se modificará y que continuará guiándose por la teoría económica y la evidencia empírica. Rechazó además las visiones que plantean un trade-off entre inflación y crecimiento, una discusión clásica dentro de la macroeconomía, al sostener que la estabilidad de precios es condición necesaria para la expansión sostenida de la actividad.
Otro de los puntos relevantes fue la referencia a indicadores de recuperación. Milei destacó que la recaudación de marzo mostraría señales de rebote de la actividad y aseguró que el país se encuentra en niveles récord de PBI, consumo y exportaciones. En ese contexto, volvió a poner en valor el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para atraer capitales y dinamizar sectores estratégicos.
El cierre del discurso tuvo un tono más político y simbólico. "No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina", afirmó, en una frase que buscó sintetizar el objetivo de su gestión y reforzar su narrativa de cambio estructural.
El evento contó con la presencia de funcionarios clave del gabinete, entre ellos el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el canciller Pablo Quirno, además de representantes diplomáticos como el embajador estadounidense Peter Lamelas. La apertura estuvo a cargo de la titular de AmCham, Mariana Schoua.




