Una serie de pintadas con amenazas de tiroteo encendió la alarma en San Rafael, en el marco de una preocupante ola de mensajes intimidatorios que ya se registró en distintos puntos del país. En este caso, los grafitis fueron detectados en la escuela Ebyma, donde se leía la frase "tiroteo el viernes", junto a otras alusiones vinculadas al consumo de estupefacientes.
Según trascendió, las inscripciones fueron realizadas en el baño de mujeres del establecimiento, lo que incrementó la inquietud entre estudiantes, docentes y familias. La situación se suma a episodios similares ocurridos recientemente en otras instituciones educativas, reforzando el clima de alerta.
De acuerdo a la información disponible hasta el momento, no se habría activado ningún protocolo preventivo tras el hallazgo de las pintadas. Esto genera interrogantes sobre las medidas de seguridad adoptadas y la respuesta ante este tipo de amenazas.
La comunidad educativa permanece en estado de preocupación, a la espera de definiciones por parte de las autoridades para garantizar la seguridad dentro del establecimiento.
Antecedente reciente en Mendoza
El episodio se da en un contexto provincial delicado. Este martes, amenazas sobre un posible atentado en una escuela de Las Heras generaron fuerte preocupación y encendieron las alarmas. El caso se originó tras la aparición de grafitis en los baños de la escuela N° 4-143 El Algarrobal, con referencias a ataques armados y episodios históricos de violencia escolar.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la situación escaló cuando comenzaron a circular mensajes entre alumnos a través de WhatsApp, en los que se mencionaba la posible utilización de un arma de fuego. Incluso, uno de los estudiantes aseguró tener "una 9mm guardada en la mochila", lo que motivó la activación de medidas preventivas.
Si bien en un primer momento no se dio intervención judicial, tras la preocupación de padres y autoridades se dispusieron acciones como presencia policial en horarios escolares, restricciones en el ingreso de mochilas y requisas dentro del establecimiento para descartar riesgos.
Estos antecedentes profundizan la preocupación en San Rafael, donde la comunidad educativa sigue de cerca la evolución del caso y reclama respuestas concretas para evitar cualquier situación de riesgo.




