Fito Páez demostró el por qué atraviesa generaciones. El multifacético y profundo artista regresó a Mendoza, esta vez con "Sale el Sol Tour", un viaje directo hacia la nostalgia y canciones que marcaron al niño, al joven y al adulto. Tras tres años de ausencia, el hombre Tecknicolor pisó la provincia para ofrecer un espectáculo de otro mundo.
Un show que exploró no solo éxitos sino también perlas del baúl de los recuerdos, con una vuelta de rosca que demuestra la autoexploración del rosarino y una etapa clave de sus 40 años de historia y reflexión.
Con 23 canciones seleccionadas cuidadosamente, en un espectáculo que se concentró en casi 2 horas, dos medleys y una clara predominancia a su mejor álbum El Amor Después del Amor, el show se desplegó con una sorprendente acústica y una puesta en escena digna de quien lleva su nombre.
El resto de los temas seleccionados para la noche fueron: Tu vida mi vida, Lo que el viento nunca se llevó, 11 y 6, Tráfico por Katmandú, Lejos en Berlín, Folly Verghet, Hazte Fama, Solo Piano/Bello Abril, Eso Que Llevas Ahí, Al Lado del Camino, La Buena Estrella/Alegría, Tumbas de la Gloria, La Rueda Mágica, Yo Vengo a Ofrecer Mi Corazón, Circo Beat, El Amor Después del Amor, Brillante sobre el Mic, A Rodar Mi Vida, Ciudad de Pobres Corazones.
En el último tramo del concierto, el cantante salió vestido de blanco y se dispuso a hacer una seguidilla especial de las más bellas canciones: Dar es Dar, Sale el Sol, y cierre de oro, infaltable: Mariposa Tecknicolor.
Antes de darle un cierre a la magnífica noche, el hombre de 63 años expresó: "El fuego lo prenderemos entre todos o no se prende. Gracias por haber estado tanto tiempo. Los amo".
Luego de Mariposa Tecknicolor, los fanáticos no se movieron de sus sillas e insistieron por otro tema más. Como respuesta a su fiel público, salió con toda su banda y tocó El diablo de tu corazón, dejando la puerta abierta para otro regreso triunfal.




