Este lunes se inició en Mendoza un nuevo juicio por jurados por el homicidio de Diego Céspedes, luego de que el proceso anterior, desarrollado en 2025, quedara estancado sin alcanzar un veredicto.
En esta instancia, el único acusado es Matías Damián Silva Juárez, quien enfrenta cargos por homicidio agravado, un delito que contempla la posibilidad de una condena a prisión perpetua. Será el jurado popular el encargado de determinar su responsabilidad penal en el hecho.
Durante la apertura del debate, la Fiscalía sostuvo que se trató de un ataque cometido a traición y sin posibilidad de defensa por parte de la víctima, un agravante clave en la calificación legal del caso. Según esta hipótesis, el acusado habría actuado de manera sorpresiva, dejando a Céspedes en una situación de total indefensión.
Por su parte, la defensa planteó una postura opuesta, al señalar que no existen pruebas concluyentes que vinculen de manera directa a Silva Juárez con el crimen. En ese sentido, también dejó abierta la posibilidad de que haya intervenido otra persona en el hecho, poniendo en duda la autoría atribuida por la acusación.
El juicio por jurados vuelve a poner el foco en un caso que ya había generado expectativa en la opinión pública, especialmente tras el proceso inconcluso del año pasado. Ahora, con una nueva integración de jurados, se espera que el debate avance hacia un veredicto definitivo que permita esclarecer lo ocurrido.




