En una jornada marcada por un despliegue operativo sin precedentes, la Unidad de Delitos Económicos e Informáticos de la Primera Circunscripción, a cargo de la Dra. Gabriela García Cobos, lideró una serie de allanamientos en el departamento de San Rafael. Los procedimientos son el resultado de una investigación que lleva más de un año de instrucción, tras las huellas de una banda dedicada a la utilización ilícita de datos de tarjetas de crédito.
Según detalló la Fiscal García Cobos, la organización operaba mediante una sofisticada campaña de phishing para recolectar información de credenciales bancarias. Hasta el momento, se han identificado más de 800 titulares de tarjetas afectados en todo el país, lo que confirma la naturaleza interregional del delito.
El modus operandi de la banda consistía en realizar numerosas transacciones por montos pequeños. Esta estrategia buscaba eludir las políticas antifraude de las entidades bancarias y pasar desapercibida ante los usuarios, quienes suelen enfocarse en consumos abultados al revisar sus resúmenes de cuenta. A pesar de la baja cuantía individual, el volumen total de las operaciones detectadas hasta la fecha alcanza los 70.000 dólares.
Uno de los puntos más destacados del operativo fue la autorización para realizar la apertura compulsiva de dispositivos móviles en el lugar de los allanamientos. El objetivo fue acceder a billeteras virtuales (wallets), ya que la trazabilidad de los fondos indicó que el dinero obtenido de las estafas era convertido en criptoactivos. "Es la primera vez que se realiza este tipo de medida en la provincia para la incautación de criptomonedas directamente desde los celulares en el lugar del hecho", afirmó la Fiscal García Cobos.
Como saldo de los procedimientos, dos hombres fueron aprehendidos y quedaron a disposición de la Fiscalía de Delitos Económicos. Además, se secuestraron teléfonos celulares, computadoras y armas de fuego, esto último motivando la intervención adicional de la fiscalía de turno de San Rafael.
La investigación continúa abierta, ya que se están procesando datos de correos electrónicos y usuarios de plataformas digitales para determinar la conexión con otros posibles integrantes de la banda en distintas zonas de la provincia y el país.




