La Justicia mendocina imputó este viernes por femicidio a David Enrique Demaldé, el principal sospechoso del crimen de Margarita Iris Gutiérrez, la docente jubilada y exconcejal de Junín que fue hallada asesinada y parcialmente incinerada en el interior de su vivienda de calle Isaac Estrella.
La medida fue dispuesta por el fiscal Carlos Giuliani, bajo directivas de su superior Mariano Carabajal, y complica seriamente la situación procesal del acusado, quien podría enfrentar una condena a prisión perpetua.
Demaldé, de 46 años, fue notificado de la acusación durante la mañana y, asistido por un abogado defensor, decidió abstenerse de declarar ante los investigadores. El hombre, que se desempeñaba como psicólogo y perito criminalístico, permanece detenido mientras avanza la investigación judicial por el brutal asesinato ocurrido el martes pasado en el departamento de Junín.
La causa conmociona a toda la zona Este de Mendoza debido a la violencia del hecho y a las circunstancias que rodean el caso. Según las primeras pericias realizadas por Policía Científica y el Cuerpo Médico Forense, la víctima presentaba signos de extrema violencia y gran parte de su cuerpo había sido quemado, en lo que los investigadores consideran un intento de eliminar pruebas y dificultar el esclarecimiento del crimen.
Los informes preliminares descartaron heridas de arma de fuego y sostienen como principal hipótesis que la mujer habría sido asesinada mediante golpes o asfixia antes de que el autor intentara incendiar el cuerpo. Desde el comienzo de la investigación, la Justicia puso el foco sobre el entorno íntimo de la víctima y ordenó medidas sobre los tres hijos de Margarita Gutiérrez, incluyendo extracciones de ADN para comparar con rastros biológicos encontrados en la escena.
La situación de Demaldé aparece cada vez más comprometida. De acuerdo con testimonios incorporados al expediente, la relación con su madre atravesaba fuertes conflictos desde hacía tiempo. Testigos mencionaron reiteradas peleas familiares e incluso trascendió que la mujer lo había denunciado anteriormente por coacciones.
Los investigadores también analizan otros elementos que podrían agravar el cuadro probatorio. Según fuentes vinculadas a la causa, el acusado atravesaba un consumo problemático y en los últimos meses había protagonizado irregularidades en el ejercicio profesional, situación que derivó en la pérdida de su matrícula.
A esto se suma un dato considerado clave para la investigación: al momento de la detención, efectivos policiales encontraron prendas de vestir con manchas de sangre entre las pertenencias del sospechoso. Actualmente esas muestras son sometidas a pericias para determinar si corresponden a la víctima.




